Mujer Informa 13/10/26 Cada 13 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Trombosis, una fecha para crear conciencia…
Horarios de trabajo
10:00am - 07:00pm
Dirección
Av. Paseo de los Leones 241 Ote. Mitras Centro, Monterrey, N.L.
Teléfono
81-2721-8484
Cel/Wpp
81-3862-7096
Al hacer click en "Aceptar todas las cookies", usted acepta que las cookies se guarden en su dispositivo para mejorar la navegación del sitio, analizar el uso del mismo, y colaborar con nuestros estudios para marketing.
¿Te falta o te sobra fibra? Señales que tu cuerpo puede estar enviándote
Compartir en Redes Sociales
Comparte en Redes Sociales
Mujer Informa 13/10/26
La fibra dietética es uno de los componentes más importantes de una alimentación equilibrada. Se encuentra principalmente en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, semillas y frutos secos. Aunque suele relacionarse con el tránsito intestinal, sus beneficios van más allá: también contribuye a la saciedad y puede ayudar a mantener niveles saludables de colesterol y glucosa.
Sin embargo, consumir muy poca fibra puede favorecer el estreñimiento, mientras que aumentar su cantidad de forma repentina puede provocar gases, distensión abdominal y otras molestias digestivas.
¿Cómo saber si estás consumiendo la cantidad adecuada? Estas son algunas señales que conviene reconocer.
1. ¿Cómo saber si te falta fibra?
Una de las señales más conocidas de un consumo insuficiente de fibra es el estreñimiento. Cuando la alimentación contiene pocas frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, las evacuaciones pueden volverse menos frecuentes o difíciles.
Entre las señales que pueden presentarse se encuentran:
Evacuaciones poco frecuentes.
Heces duras o difíciles de expulsar.
Necesidad de hacer demasiado esfuerzo al ir al baño.
Sensación de evacuación incompleta.
Alimentación con poca variedad de vegetales y cereales integrales.
La fibra ayuda a aumentar el volumen de las heces y, dependiendo de su tipo, puede facilitar su paso por el intestino.
Sin embargo, el estreñimiento también puede relacionarse con poca actividad física, determinados medicamentos, cambios hormonales o algunas enfermedades. Por eso, conviene considerar el conjunto de los síntomas y no atribuirlos automáticamente a la alimentación.
2. ¿Qué pasa cuando consumes demasiada fibra?
Aunque la fibra es beneficiosa, aumentar su consumo de manera brusca puede causar molestias, especialmente si el organismo no está acostumbrado.
Algunas señales de un consumo excesivo o de un aumento demasiado rápido son:
Gases intestinales.
Abdomen hinchado o distendido.
Cólicos y molestias abdominales.
Sensación de llenura.
Cambios en las evacuaciones.
Ciertos alimentos ricos en fibra, como los frijoles, las lentejas, el brócoli y algunas semillas, pueden aumentar la producción de gases durante la digestión.
Esto no significa que debas eliminarlos de tu alimentación. Una mejor estrategia consiste en incrementar la fibra gradualmente, distribuirla durante el día y beber suficiente agua, de acuerdo con tus necesidades y las indicaciones médicas que tengas.
Si las molestias son persistentes o intensas, es importante consultar con un profesional de la salud.
Recibe las notas principales de Mujer Informa en tu celular, Únete a nuestro canal de Whatsapp y tendrás las noticias que te interesan en la palma de tu mano.
3. ¿Cuánta fibra necesitas consumir al día?
La cantidad recomendada depende de factores como la edad y el sexo. Para adultos de entre 19 y 50 años, algunas referencias nutricionales sugieren aproximadamente 25 gramos diarios para las mujeres y 38 gramos para los hombres.
Estas cantidades pueden variar según las necesidades individuales.
Para aumentar el consumo de fibra, puedes incorporar alimentos como:
Frutas: manzana con cáscara, pera, guayaba y frambuesas.
Verduras: zanahoria, brócoli, alcachofa y hojas verdes.
Legumbres: frijoles, lentejas, garbanzos y habas.
Cereales integrales: avena, arroz integral y pan integral.
Semillas y frutos secos: chía, linaza, almendras y nueces.
Una alimentación variada facilita alcanzar la cantidad recomendada sin depender de suplementos.
4. ¿Cómo equilibrar la fibra en tu alimentación?
La mejor manera de cuidar tu salud digestiva es aumentar la fibra de forma gradual y acompañarla de hábitos saludables.
Estas recomendaciones pueden ayudarte:
Incorpora un alimento rico en fibra en cada comida. Puedes comenzar con avena en el desayuno, verduras en la comida y una fruta como colación.
Bebe suficiente agua. Los líquidos ayudan a que la fibra cumpla su función, especialmente cuando se incrementa su consumo. Si tienes alguna enfermedad que requiere restringir líquidos, sigue las indicaciones de tu médico.
Aumenta las cantidades poco a poco. Si habitualmente consumes poca fibra, agregar grandes porciones de un día para otro puede provocar gases y distensión abdominal.
Prefiere alimentos naturales y variados. Las frutas enteras, las verduras, las legumbres y los cereales integrales aportan fibra junto con otros nutrientes importantes.
Observa cómo responde tu cuerpo. Cada persona tolera de manera diferente ciertos alimentos. Llevar un registro de lo que comes y de las molestias que aparecen puede ayudarte a identificar patrones.
5. ¿Cuándo debes consultar a un profesional de la salud?
Los cambios en las evacuaciones pueden relacionarse con la alimentación, pero también con otras condiciones que requieren atención.
Busca orientación médica si el estreñimiento persiste, si presentas diarrea frecuente o si las molestias abdominales interfieren con tus actividades cotidianas.
También es importante solicitar atención médica ante síntomas como sangre en las heces, dolor abdominal intenso, vómitos persistentes o pérdida de peso involuntaria. Si existe dolor intenso acompañado de distensión abdominal y dificultad para expulsar gases o evacuar, busca atención urgente.
Antes de utilizar suplementos de fibra, como el psyllium, conviene revisar con un profesional si son apropiados para ti, especialmente si tomas medicamentos o tienes alguna enfermedad digestiva.
Recuerda que la fibra es una parte importante de la alimentación, pero su consumo debe adaptarse a las necesidades de cada persona.
Preguntas frecuentes
¿La falta de fibra siempre provoca estreñimiento?
No necesariamente. Una ingesta baja de fibra puede favorecerlo, pero también existen otras causas, como la deshidratación, el sedentarismo y algunos medicamentos.
¿Comer mucha fibra puede inflamar el abdomen?
Sí. Especialmente cuando se aumenta su consumo de forma repentina. Incrementarla gradualmente y mantener una hidratación adecuada puede ayudar a reducir las molestias.
¿Qué alimentos aportan más fibra?
Las legumbres, la avena, las frutas enteras, las verduras, las semillas y los cereales integrales son buenas fuentes de fibra dietética.
¿Es mejor consumir fibra mediante alimentos o suplementos?
Generalmente, se recomienda obtenerla de una alimentación variada, ya que los alimentos aportan otros nutrientes. Los suplementos pueden ser útiles en determinados casos, pero es recomendable consultar con un profesional antes de utilizarlos.