Infartos en gente joven: por qué cada vez son más frecuentes y cómo prevenirlos

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Mujer Informa 02/07/26

Durante muchos años se creyó que los infartos eran un problema exclusivo de los adultos mayores. Sin embargo, esa realidad ha cambiado. Cada vez son más frecuentes los casos de infartos en gente joven, incluso en personas menores de 40 años que aparentemente gozan de buena salud.

Especialistas señalan que diversos factores relacionados con el estilo de vida, el estrés y algunas enfermedades crónicas están contribuyendo al aumento de estos eventos cardiovasculares. Por ello, conocer los factores de riesgo y reconocer las señales de alerta puede marcar la diferencia entre recibir atención a tiempo o enfrentar consecuencias graves.


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¿Por qué aumentan los infartos en personas jóvenes?

El corazón necesita un flujo constante de sangre rica en oxígeno para funcionar correctamente. Cuando una arteria coronaria se obstruye parcial o totalmente, el músculo cardíaco deja de recibir oxígeno y puede producirse un infarto.

En personas jóvenes, las causas suelen estar relacionadas con hábitos de vida y factores que muchas veces pasan desapercibidos.

Entre los principales factores de riesgo se encuentran:

  • Hipertensión arterial.
  • Colesterol y triglicéridos elevados.
  • Diabetes.
  • Obesidad.
  • Tabaquismo.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Uso de drogas como cocaína y anf

etaminas.

  • Sedentarismo.
  • Estrés crónico.
  • Falta de sueño.

En algunos casos también existe una predisposición genética que incrementa el riesgo.

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El estrés también puede afectar al corazón

Las exigencias laborales, económicas y personales han convertido al estrés en uno de los principales problemas de salud de la actualidad.

Cuando una persona permanece bajo estrés constante, el organismo libera hormonas como adrenalina y cortisol, que pueden aumentar la presión arterial, acelerar el ritmo cardíaco y favorecer procesos inflamatorios.

Con el paso del tiempo, estos cambios incrementan el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

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El estilo de vida influye más de lo que imaginas

Muchas personas jóvenes pasan largas jornadas sentadas, realizan poca actividad física y consumen alimentos ultraprocesados ricos en grasas, azúcares y sodio.

Estos hábitos favorecen el desarrollo de:

  • Sobrepeso.
  • Hipertensión.
  • Resistencia a la insulina.
  • Colesterol elevado.
  • Inflamación crónica.

Todo ello incrementa el riesgo de sufrir un infarto incluso antes de los 40 años.


Señales de alerta que nunca deben ignorarse

Aunque el dolor intenso en el pecho sigue siendo el síntoma más conocido, un infarto puede manifestarse de diferentes maneras.

Las señales más frecuentes incluyen:

  • Dolor o presión en el pecho.
  • Molestia que se extiende al brazo izquierdo, cuello, espalda, mandíbula o ambos brazos.
  • Dificultad para respirar.
  • Sudor frío.
  • Náuseas o vómito.
  • Mareo o sensación de desmayo.
  • Fatiga extrema sin explicación.

En mujeres y personas jóvenes, los síntomas pueden ser menos evidentes, lo que en ocasiones retrasa la búsqueda de atención médica.


¿Quiénes tienen mayor riesgo?

Aunque cualquier persona puede sufrir un infarto, algunos factores aumentan considerablemente la probabilidad.

Existe mayor riesgo cuando hay:

  • Antecedentes familiares de enfermedad cardíaca temprana.
  • Hipertensión arterial.
  • Diabetes.
  • Colesterol elevado.
  • Obesidad abdominal.
  • Consumo de tabaco o vapeadores.
  • Estrés constante.
  • Falta de actividad física.

Conocer estos factores permite actuar antes de que aparezcan complicaciones.

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¿Cómo reducir el riesgo?

La buena noticia es que gran parte de los factores que favorecen los infartos en gente joven pueden modificarse.

Algunas recomendaciones incluyen:

  • Mantener una alimentación equilibrada.
  • Realizar al menos 150 minutos de actividad física por semana.
  • Evitar fumar y vapear.
  • Limitar el consumo de alcohol.
  • Dormir entre siete y nueve horas cada noche.
  • Aprender técnicas para controlar el estrés.
  • Vigilar la presión arterial, el colesterol y la glucosa.
  • Acudir a revisiones médicas periódicas.

Adoptar estos hábitos protege el corazón y mejora la salud en general.


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La prevención comienza mucho antes de los 40

Esperar a tener síntomas para cuidar el corazón puede ser un error.

Los especialistas recomiendan comenzar la prevención desde la juventud, ya que muchas enfermedades cardiovasculares se desarrollan lentamente durante años antes de presentar manifestaciones.

Realizar chequeos médicos, conocer los antecedentes familiares y mantener hábitos saludables puede reducir considerablemente el riesgo de sufrir un evento cardiovascular en edades tempranas.


Cuidar el corazón es una inversión para toda la vida

Los infartos en gente joven son una realidad que ha ido en aumento durante los últimos años. Aunque pueden parecer inesperados, en muchos casos están relacionados con factores que pueden prevenirse mediante cambios en el estilo de vida y un adecuado seguimiento médico.

Escuchar las señales del cuerpo, controlar los factores de riesgo y adoptar hábitos saludables desde edades tempranas son acciones que ayudan a proteger el corazón. La prevención sigue siendo la herramienta más eficaz para disminuir el riesgo de un infarto y disfrutar de una vida más larga y saludable.

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Jazmin M.I
Jazmin M.I
Artículos: 1963

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