Deficiencia de vitamina C: síntomas inesperados que podrían estar afectándote
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Mujer Informa 27/11/25
La vitamina C es esencial para mantener el cuerpo fuerte, equilibrado y funcionando correctamente. Aunque solemos relacionarla solo con defensas fuertes, lo cierto es que participa en muchos más procesos: desde la producción de colágeno, hasta la cicatrización, el metabolismo del hierro y la protección celular.
Lo preocupante es que la deficiencia de vitamina C puede pasar desapercibida durante meses, porque sus señales suelen ser sutiles y se confunden con el estrés, el cansancio o la vida diaria. Aquí te contamos qué cambios corporales pueden indicar que te falta este nutriente tan importante.
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¿Por qué es tan importante la vitamina C para tu cuerpo?
El organismo no puede producir vitamina C, así que dependemos completamente de los alimentos para obtenerla. Esta vitamina participa en funciones esenciales como:
Formación de colágeno, clave para piel, huesos, articulaciones y vasos sanguíneos.
Absorción de hierro, especialmente el que proviene de plantas.
Fortalecimiento del sistema inmunológico.
Cicatrización de heridas.
Combate del estrés oxidativo causado por los radicales libres.
Una ingesta insuficiente puede ir erosionando poco a poco estas funciones, hasta que el cuerpo empieza a enviar señales más claras.
Señales sutiles que podrían indicar falta de vitamina C
Aunque la deficiencia severa causa escorbuto, antes de llegar a ese punto existen cambios físicos y emocionales que funcionan como alarmas tempranas. Entre los más comunes están:
Fatiga persistente sin explicación aparente, incluso después de dormir bien.
Encías inflamadas o que sangran fácilmente pese a tener buena higiene dental.
Puntos rojos o morados en la piel (petequias) causados por fragilidad capilar.
Cicatrización lenta: heridas pequeñas que tardan más en cerrar.
Piel áspera, seca o poco luminosa, por menor producción de colágeno.
Dolor muscular o articular, sin haber hecho esfuerzo físico intenso.
Cabello frágil, que se rompe rápido o se enrolla como “resorte”.
Moretones frecuentes, incluso ante golpes leves.
Mayor susceptibilidad a infecciones, como resfriados recurrentes.
Estas señales suelen aparecer de manera gradual, por eso muchas personas las atribuyen al estrés, la edad o la falta de descanso.
¿Qué alimentos son las mejores fuentes de vitamina C?
Aunque los cítricos son famosos por su contenido de vitamina C, existen frutas y verduras con cantidades incluso mayores. Algunas de las mejores fuentes naturales son:
Guayaba
Kiwi
Fresas
Papaya
Mango
Melón cantalupo
Pimiento rojo y verde
Brócoli
Col de Bruselas
Col rizada (kale)
Naranja, limón, toronja y mandarina
Para aprovechar al máximo sus beneficios, lo ideal es consumirlas frescas, ya que la vitamina C se degrada con el calor y el almacenamiento prolongado.
Cómo aumentar tus niveles de vitamina C sin complicarte
Incluye al menos 2 porciones de fruta al día.
Agrega vegetales frescos a tus comidas principales.
Evita cocinar en exceso los alimentos ricos en vitamina C.
Prueba combinaciones sencillas: ensalada de frutas, jugo natural, pimientos crudos o snacks de fresas.
Si eres persona de riesgo (fumadores, deportistas de alta exigencia, estrés crónico), refuerza aún más tu ingesta o consulta a un profesional sobre suplementación.
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