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Controla tu azúcar: alimentos que conviene limitar para cuidar la glucosa
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Mujer Informa 19/09/26
Mantener niveles adecuados de glucosa en sangre es importante para el bienestar general y adquiere especial relevancia cuando existe diabetes o prediabetes.
Cuando se habla de controlar el azúcar, muchas veces pensamos únicamente en los alimentos dulces. Sin embargo, también es importante prestar atención a los carbohidratos, ya que el organismo los transforma en glucosa.
Esto significa que llevar una alimentación favorable para la glucosa no consiste en eliminar todos los carbohidratos, sino en aprender a elegir mejor los alimentos, cuidar las porciones y limitar aquellos productos que aportan grandes cantidades de azúcares añadidos o carbohidratos refinados.
Refrescos y bebidas azucaradas
Los refrescos, jugos industrializados, bebidas energéticas, tés endulzados y cafés preparados con azúcar pueden aportar una cantidad considerable de azúcar en poco volumen.
Además, al tratarse de bebidas, es fácil consumirlas rápidamente sin experimentar la misma sensación de saciedad que produciría un alimento sólido.
Una alternativa sencilla es elegir con mayor frecuencia agua natural, agua mineral sin azúcar, café o té sin endulzar.
También conviene revisar las etiquetas de bebidas que parecen saludables, ya que algunas pueden contener azúcares añadidos.
Dulces, postres y productos de repostería
Pasteles, galletas, donas, caramelos, chocolates, helados y otros productos de repostería suelen combinar azúcares, harinas refinadas y grasas.
Consumirlos ocasionalmente puede formar parte de una alimentación flexible, pero su consumo frecuente puede aumentar considerablemente la cantidad de azúcar y carbohidratos de la dieta.
Para las comidas cotidianas pueden elegirse alternativas como fruta entera, yogur natural, semillas o frutos secos, dependiendo de las necesidades de cada persona.
Pan blanco, cereales azucarados y carbohidratos refinados
El sabor dulce no es el único aspecto que debemos considerar. Algunos alimentos elaborados principalmente con harinas y cereales refinados pueden aportar una cantidad importante de carbohidratos.
Entre ellos se encuentran el pan blanco, ciertos cereales de desayuno, galletas y algunos productos de panificación.
Una opción es elegir con mayor frecuencia alimentos con más fibra, como avena, cereales integrales, tortillas de maíz, legumbres y otros granos enteros.
La fibra puede favorecer la saciedad y contribuir a una alimentación más equilibrada.
Productos procesados y azúcares añadidos
El azúcar añadido puede encontrarse en productos donde quizá no esperamos encontrarlo. Algunas salsas, aderezos, mermeladas, frutas en almíbar, bebidas saborizadas y productos envasados pueden contener cantidades importantes.
Por eso, aprender a leer las etiquetas puede ser una herramienta muy útil.
Además de observar los azúcares añadidos, conviene revisar los carbohidratos totales, el tamaño de la porción y la lista de ingredientes.
Algunos ingredientes utilizados para endulzar pueden aparecer con nombres como azúcar, jarabes, glucosa, fructosa, dextrosa o miel.
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¿Qué puedes elegir con mayor frecuencia?
En lugar de pensar únicamente en alimentos que deben desaparecer de la alimentación, puede ser más práctico identificar opciones que puedes incorporar con mayor frecuencia:
Agua en lugar de refrescos o bebidas azucaradas.
Fruta entera en lugar de jugos.
Yogur natural en lugar de versiones con grandes cantidades de azúcar añadido.
Avena o cereales integrales en lugar de cereales muy azucarados.
Verduras como acompañamiento habitual.
Pescado, huevo, pollo, tofu o legumbres como fuentes de proteína.
Frutos secos y semillas en porciones adecuadas.
La alimentación puede adaptarse a diferentes gustos, costumbres y presupuestos.
Pequeños cambios pueden hacer la diferencia
Cuidar la glucosa comienza con decisiones cotidianas. Reducir las bebidas azucaradas, limitar los productos con grandes cantidades de azúcar añadido, elegir alimentos con mayor contenido de fibra y prestar atención a las porciones puede contribuir a una alimentación más equilibrada.
La clave está en construir hábitos que puedan mantenerse a largo plazo, en lugar de recurrir a restricciones extremas.
Si tienes diabetes, prediabetes o niveles elevados de glucosa, un profesional de la salud o especialista en nutrición puede ayudarte a establecer un plan de alimentación adaptado a tus necesidades.
Preguntas frecuentes
1. ¿Qué bebida es mejor para cuidar la glucosa? El agua natural es una de las opciones más sencillas. También pueden considerarse café o té sin azúcar, según las preferencias y necesidades de cada persona.
2. ¿Las personas con diabetes deben eliminar todos los carbohidratos? Los carbohidratos pueden formar parte de una alimentación saludable. Lo importante es considerar el tipo, la cantidad y la distribución de acuerdo con las necesidades individuales.
3. ¿La fruta puede formar parte de una alimentación para controlar el azúcar? Sí. La fruta entera aporta carbohidratos naturales, fibra, vitaminas y otros nutrientes. La cantidad y variedad pueden ajustarse a las necesidades de cada persona.
4. ¿Qué debo revisar en las etiquetas? Conviene observar el tamaño de la porción, los carbohidratos totales, los azúcares añadidos y la lista de ingredientes para conocer mejor lo que contiene cada producto.