Las personas inactivas pueden reducir su riesgo de muerte hasta un 30% con solo cinco minutos de ejercicio al día

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Mujer Informa 16/01/26

Durante años se ha pensado que para mejorar la salud era indispensable cumplir rutinas largas y exigentes. Sin embargo, nueva evidencia científica confirma algo poderoso y alentador: moverse un poco es infinitamente mejor que no moverse nada, sobre todo para quienes llevan una vida sedentaria.

Un amplio análisis internacional demuestra que cinco minutos diarios de ejercicio de intensidad moderada a vigorosa pueden marcar una diferencia real en la esperanza y calidad de vida. Y lo más importante: los mayores beneficios se observan precisamente en las personas que menos actividad realizan.

¿Por qué cinco minutos sí hacen la diferencia?

El estudio analizó datos de más de 135 mil personas, con una edad promedio de 64 años, y encontró que pequeños aumentos de actividad física generan grandes beneficios en los grupos más inactivos. Para alguien que prácticamente no se mueve, pasar de uno a seis minutos de ejercicio diario puede reducir el riesgo de muerte prematura hasta en un 30%.

Este tipo de ejercicio puede ser tan sencillo como una caminata rápida, subir escaleras, bailar, limpiar con energía o cualquier actividad que acelere ligeramente el ritmo cardiaco.

Menos tiempo sentadas, más años de vida

Además del ejercicio, el estudio subraya otro factor clave del bienestar moderno: el exceso de tiempo sentado. Reducir apenas 30 minutos diarios de sedentarismo, interrumpiendo la jornada con pequeños paseos de uno o dos minutos cada hora, puede disminuir entre un 3% y un 7% el riesgo de muerte prematura.

Esto resulta especialmente relevante para mujeres que trabajan muchas horas frente a una pantalla o pasan largos periodos sentadas por obligaciones laborales o familiares.

Cuando el cuerpo responde rápido al movimiento

Uno de los hallazgos más interesantes es que los beneficios del ejercicio no crecen de forma lineal. Es decir, al inicio, el impacto positivo es enorme, pero conforme aumenta el nivel de actividad, las mejoras se vuelven más graduales.

Por ejemplo:

  • Personas muy inactivas: gran reducción de riesgo con solo unos minutos.
  • Personas que ya hacen 9 minutos diarios: añadir cinco más reduce el riesgo alrededor de un 18%.
  • A partir de 24 minutos diarios, el beneficio sigue existiendo, pero avanza más lentamente.

El mensaje es claro: empezar es lo más importante.

Dormir mejor, moverte un poco y comer más verde: la fórmula que suma años

Un segundo estudio complementario analizó cómo la combinación de sueño, ejercicio y alimentación impacta en la longevidad y en los años vividos sin enfermedades como cáncer, diabetes o demencia.

Los resultados muestran que la salud funciona por sinergias. En lugar de hacer cambios drásticos en un solo hábito, pequeños ajustes en varios aspectos generan efectos sorprendentes:

  • Dormir cinco minutos más al día
  • Hacer dos minutos adicionales de ejercicio
  • Añadir media porción de verduras

Con solo eso, es posible ganar un año de vida saludable.

Para extender hasta cuatro años el tiempo vivido sin enfermedades graves, los ajustes siguen siendo alcanzables: dormir un poco más, moverse algunos minutos adicionales y mejorar la calidad de la alimentación con verduras, cereales integrales y pescado.

El impacto real de los buenos hábitos sostenidos

Las personas que duermen entre siete y ocho horas, realizan actividad física diaria y mantienen una alimentación equilibrada pueden ganar hasta diez años de vida saludable frente a quienes acumulan hábitos poco saludables.

Además, los hábitos se potencian entre sí. El ejercicio es el motor principal, pero funciona mucho mejor cuando el descanso y la nutrición lo acompañan. En algunos casos, combinar buen sueño y alimentación reduce incluso el tiempo necesario de ejercicio para obtener beneficios similares.

Cada movimiento cuenta, especialmente para empezar

A diferencia de otros estudios basados en cuestionarios, esta investigación utilizó dispositivos de medición objetiva que registraron el movimiento real de las personas, lo que refuerza la confiabilidad de los resultados.

Aunque los especialistas recuerdan que se trata de estudios observacionales y recomiendan seguir las pautas generales de actividad física, el mensaje final es profundamente esperanzador: cada paso, cada minuto y cada intento cuenta.

Si hoy te sientes cansada, sin tiempo o fuera de forma, este es el recordatorio que necesitabas: empezar pequeño también es empezar fuerte. 💪✨

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Jazmin M.I
Jazmin M.I
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