Finaliza la primera semana de regreso a clases: volver a acostumbrarnos a la rutina diaria
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Mujer Informa 16/01/26
El regreso a clases ya dio su primer gran paso: la primera semana terminó. Para muchas familias, esto significa algo más que cuadernos y mochilas nuevas; implica volver a levantarse temprano, reorganizar horarios y retomar esas carreras mañaneras para llegar a tiempo a la escuela. 😅🎒
Aunque los primeros días suelen sentirse caóticos, este periodo de ajuste es completamente normal y forma parte del proceso de volver a la rutina después de las vacaciones.
¿Por qué cuesta tanto volver a levantarse temprano?
Durante las vacaciones, el cuerpo se acostumbra a horarios más flexibles: dormir más tarde, despertar sin alarma y vivir a otro ritmo. Cuando regresan las clases, el reloj interno necesita tiempo para adaptarse. Levantarse temprano otra vez puede provocar cansancio, mal humor o sensación de agotamiento, tanto en niñas y niños como en mamás y papás.
Lo importante es entender que el cuerpo necesita varios días —e incluso semanas— para ajustarse nuevamente, y eso no significa que algo esté mal.
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Las mañanas apresuradas: una escena común en muchos hogares
Las carreras para despertar a los niños, preparar el desayuno, alistarlos y salir corriendo rumbo a la escuela se han vuelto parte del día a día otra vez. 🚗⏰ Esta dinámica puede generar estrés, sobre todo cuando aún estamos adaptándonos al nuevo ritmo.
Una recomendación clave es preparar la noche anterior: uniformes listos, mochilas revisadas y horarios más claros. Pequeños cambios pueden hacer una gran diferencia en la calma de las mañanas.
La importancia de retomar la rutina poco a poco
Volver a la rutina no tiene que ser abrupto. Ajustar horarios de sueño gradualmente, respetar tiempos de descanso y mantener horarios de comida más estables ayuda a que el cuerpo y la mente se adapten con mayor facilidad.
Para los niños, la rutina brinda seguridad y estabilidad emocional; para los adultos, permite recuperar organización y reducir la sensación de caos.
Cansancio emocional: algo que también se vale sentir
Después de la primera semana, es común sentirse agotada, con la sensación de que el día empieza antes de que una esté lista. Este cansancio no es solo físico, también es emocional. Reconocerlo, hablarlo y evitar la culpa es fundamental. Nadie se adapta de un día para otro.
Pequeños ajustes que ayudan en esta etapa
Dormir 15–20 minutos más temprano cada noche
Desayunos sencillos pero nutritivos
Salir con unos minutos extra de anticipación
Respirar profundo y bajar la autoexigencia
Estos pequeños hábitos ayudan a que el regreso a clases deje de sentirse como una cuesta arriba constante.
Volver al ritmo también es un logro
Cerrar la primera semana de clases ya es un avance importante. Cada día que pasa, el cuerpo se adapta un poco más, las mañanas se vuelven menos pesadas y la rutina comienza a fluir.
El regreso a clases es un proceso, y volver a acostumbrarnos lleva tiempo, pero con paciencia y organización, el ritmo se acomoda… incluso entre desvelos, prisas y café extra. ☕📚
📚⏰ El regreso a clases también se siente en casa: mañanas apresuradas, nuevos horarios y mucho cansancio. ✨ Si quieres ver este o más artículos, sigue leyendo en mujerinforma.com 💻💙