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Cómo ahorrar dinero al hacer el súper sin sacrificar lo que necesitas
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Mujer Informa 08/09/26
Comprar el supermercado de forma inteligente puede ayudarte a cuidar tu presupuesto. Con una lista, un poco de organización y algunas estrategias sencillas puedes reducir gastos y aprovechar mejor cada compra.
Hacer el súper es parte de los gastos habituales del hogar y, cuando se compra sin planificación, es fácil terminar llevando productos que estaban fuera del presupuesto. Las promociones, los antojos y las compras de último momento también pueden aumentar considerablemente el ticket.
La buena noticia es que ahorrar dinero al hacer el súper depende más de la organización que de comprar menos. Desde revisar lo que ya tienes en casa hasta comparar precios y aprovechar los alimentos antes de que caduquen, existen pequeños cambios que pueden hacer una diferencia.
Haz una lista antes de salir de casa
Uno de los primeros pasos para ahorrar en el supermercado es saber exactamente qué necesitas. Antes de preparar tu lista, revisa la despensa, el refrigerador y el congelador.
Anota únicamente los productos que realmente hacen falta y, si es posible, organiza la lista por categorías: frutas y verduras, carnes, lácteos, productos de limpieza, higiene personal y alimentos básicos.
También puedes establecer un presupuesto aproximado. Tener una cantidad límite ayuda a tomar decisiones durante la compra y reduce las posibilidades de agregar productos que originalmente no estaban contemplados.
Una lista sencilla puede convertirse en una de las herramientas más útiles para mantener bajo control el gasto semanal.
Compara precios y revisa el precio por unidad
Encontrar una oferta puede parecer una buena oportunidad, pero antes de comprar conviene revisar cuánto cuesta realmente el producto.
Compara diferentes marcas y presentaciones. En algunos casos, un paquete grande resulta más económico; en otros, comprar una presentación pequeña puede ser suficiente para evitar desperdicios.
También presta atención al precio por kilo, litro o unidad, cuando esté disponible. Esta referencia permite comparar productos de diferentes tamaños de una manera más justa.
Las marcas propias del supermercado también pueden representar una alternativa para reducir gastos en productos básicos, siempre considerando tus necesidades y preferencias.
Planea tus comidas para comprar solamente lo necesario
Planear las comidas de la semana puede ayudarte a evitar compras improvisadas y aprovechar mejor los alimentos.
Por ejemplo, si compras verduras para varias comidas, puedes distribuirlas en diferentes recetas para utilizarlas antes de que pierdan frescura. Lo mismo puede hacerse con pollo, carne, pescado, arroz, pasta, legumbres y otros ingredientes.
Otra estrategia es cocinar algunas preparaciones con anticipación y guardar porciones para diferentes días. Así puedes tener comida lista en casa y reducir la necesidad de recurrir a opciones más costosas cuando falta tiempo para cocinar.
Además, revisar qué alimentos tienes disponibles antes de elaborar el menú permite dar prioridad a aquellos que deben consumirse primero.
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Aprovecha las promociones con inteligencia
Las promociones pueden ayudar a ahorrar, siempre que correspondan a productos que realmente necesitas.
Antes de llevar un artículo únicamente porque tiene descuento, pregúntate si estaba contemplado en tu lista, si lo consumirás y si tienes espacio para almacenarlo.
También puedes revisar promociones de productos que compras habitualmente y comparar el precio final con otras opciones.
Las compras por volumen pueden ser convenientes para productos de larga duración, como papel higiénico, artículos de limpieza, arroz o algunas conservas. Para alimentos perecederos, en cambio, conviene calcular cuánto puedes consumir antes de que se deterioren.
Una promoción representa un ahorro cuando evita pagar el precio completo por algo que realmente necesitas; comprar de más puede convertirse en un gasto.
Evita el desperdicio para que cada compra rinda más
Una de las formas más efectivas de ahorrar dinero en el súper ocurre después de salir de la tienda: aprovechar todo lo que compraste.
Organiza el refrigerador para tener a la vista los productos que deben consumirse primero. Guarda correctamente frutas, verduras, carnes y otros alimentos para conservarlos durante más tiempo.
También puedes aprovechar ingredientes que quedaron de otras comidas. Un poco de pollo puede convertirse en tacos, ensalada o quesadillas; las verduras pueden incorporarse a una sopa, pasta o guarnición.
Antes de volver al supermercado, revisa nuevamente tu despensa. Quizá algunos productos que pensabas comprar todavía están disponibles.
Ahorrar también significa hacer que el dinero que ya gastaste rinda más.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor forma de ahorrar al hacer el súper? Planear las compras, elaborar una lista y comparar precios son algunas de las estrategias más sencillas para controlar el gasto.
¿Conviene comprar productos en presentación grande? Puede ser conveniente para productos que utilizas con frecuencia y que tienen una larga duración. En alimentos perecederos, es mejor calcular primero cuánto consumirás.
¿Las marcas económicas siempre son más baratas? Conviene comparar el precio por kilo, litro o unidad, ya que el tamaño de las presentaciones puede variar entre marcas.
¿Cómo puedo evitar gastar de más en el supermercado? Establece un presupuesto, lleva una lista y procura apegarte a ella. También ayuda revisar tu despensa antes de salir y evitar compras impulsivas.